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Ruta costera de Cantabria: de Santander a Asturias

2 min.

La ruta por la costa de Cantabria recorre el litoral de este a oeste: desde Santander hasta la frontera con Asturias. En pocos kilómetros cambian los paisajes, la arquitectura y el carácter de cada localidad. Pueblos marineros, playas abiertas, acantilados y espacios naturales que no se parecen entre sí convierten esta ruta costera de Cantabria en una de las mejores formas de descubrir el litoral cántabro. Un recorrido imprescindible para conocer la esencia del norte de España y disfrutar de una costa donde naturaleza, patrimonio y mar conviven en equilibrio.

Ruta costera de Cantabria: de Santander a la frontera asturiana

Hay rutas que se recuerdan por el destino y otras por todo lo que sucede en el camino. Una ruta por la costa de Cantabria pertenece claramente al segundo grupo. En pocos kilómetros cambian los paisajes, la arquitectura, las playas y el ambiente de cada localidad, haciendo que el viaje resulte tan interesante como cualquiera de sus paradas.

Este recorrido permite descubrir algunos de los pueblos más representativos del litoral cántabro, además de entender por qué esta costa atrae cada vez a más personas que buscan una segunda residencia o incluso establecer aquí su hogar. Cada municipio tiene su propio carácter, su propia relación con el mar y una forma diferente de disfrutar de la costa durante todo el año. 

Los pueblos más bonitos del litoral cántabro

La ruta comienza en Santander. Ciudad con playa, con paseo marítimo, con oferta gastronómica y cultural suficiente para quedarse varios días, además de ser un excelente punto de partida, porque desde aquí el litoral se abre en las dos direcciones.

La primera parada es Santoña, una localidad profundamente ligada al mar. Su tradición conservera, el paseo marítimo, el monte Buciero y el Parque Natural de las Marismas ofrecen un paisaje donde la naturaleza y la actividad pesquera son protagonistas. Además, es uno de los destinos más representativos del litoral oriental de Cantabria gracias a su combinación de patrimonio, gastronomía y espacios naturales.

Si dispones de unas horas, la ruta al Faro del Caballo es exigente, pero justifica el esfuerzo ya que allí descubrirás algunos de los acantilados más abruptos de la costa cántabra.

Muy cerca aparece Noja, con playas amplias, senderos junto al litoral y actividad suficiente fuera de temporada. Una parada que funciona bien tanto para una escapada de fin de semana como para quienes buscan disfrutar de la costa cántabra durante todo el año. 

El recorrido continúa hasta Ajo, un enclave donde los acantilados y el faro dominan el paisaje. Es una parada perfecta para quienes desean incluir en su ruta por la costa de Cantabria un tramo donde el paisaje es el auténtico protagonista.

Antes de seguir hacia el oeste merece la pena desviarse hasta Santillana del Mar. Aunque no se encuentra en primera línea de costa, su cercanía al litoral y su extraordinario patrimonio histórico la sitúan en cualquier recorrido por Cantabria. Sus calles empedradas, plazas y edificios históricos la sitúan entre los pueblos más visitados y mejor conservados de Cantabria.  

Desembocadura de la ría de San Vicente de la Barquera, uno de los paisajes más representativos de la costa occidental de Cantabria.

Cada uno de estos destinos ofrece una experiencia diferente. Algunos destacan por sus playas, otros por su patrimonio y otros por el entorno natural que los rodea. Precisamente esa variedad convierte esta ruta en una de las más completas del norte de España.

De Santoña a Unquera pasando por Comillas

A medida que el recorrido avanza hacia el oeste, la costa cambia de carácter. Los grandes arenales dejan paso a pequeños puertos pesqueros, acantilados y localidades marineras donde el ritmo lo sigue marcando el mar.

Comillas es una de las visitas imprescindibles. El Capricho de Gaudí, el Palacio de Sobrellano y la Universidad Pontificia comparten protagonismo con playas y paseos que permiten  disfrutar tanto de su patrimonio arquitectónico como de su entorno costero. Su riqueza cultural la convierte en una de las localidades más singulares de cualquier ruta por la costa de Cantabria.

Muy cerca, San Vicente de la Barquera, con su casco histórico, el puerto y las vistas hacia los Picos de Europa, ofrece una de las imágenes más reconocibles de Cantabria, y con razón.

El recorrido atraviesa el Parque Natural de Oyambre, un espacio protegido de dunas, playas abiertas y paisaje prácticamente intacto. Sus senderos señalizados permiten recorrer el sistema dunar, observar aves y asomarse a uno de los tramos de costa menos intervenidos de Cantabria.

La ruta termina en Unquera, en el límite con Asturias, donde el itinerario puede prolongarse hacia la costa asturiana o cerrarse con una visión completa de lo que Cantabria ofrece de punta a punta.

Recorrer el litoral antes de tomar una decisión sobre dónde vivir ayuda a conocer esa realidad desde dentro y no solo a través de fotografías. Hay quienes se sienten más cómodos en localidades con actividad durante todo el año; quienes prefieren pueblos donde la naturaleza marca el ritmo. Esa diferencia no siempre se percibe en una visita puntual de verano, pero sí cuando se conoce la zona con calma y en distintas épocas del año.

Senderos de los Picos de EuropaSenderos de los Picos de Europa, un entorno natural que puede complementar una ruta por la costa de Cantabria con una escapada al interior.

Una costa para descubrir… y para vivir

Si estás valorando una vivienda de obra nueva en Cantabria, recorrer previamente el litoral puede ayudarte a tomar una decisión con una perspectiva mucho más completa. La ubicación, los servicios, las comunicaciones y el ritmo de vida de cada municipio son aspectos que influyen tanto como la propia vivienda y que solo se aprecian conociendo el entorno. 

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